El Puerto de La Guaira  considerado para la fecha como Capital de la Capitanía General de Venezuela, dista aproximadamente cinco leguas de Caracas, marco geográfico perfecto que permite narrar  donde nació y se desarrolló nuestra “picaresca” protagonista  Belén Herrera, una mujer muy adelantada para su época, inmersa en una sociedad dieciochesca que heredó hasta la posteridad  normas de comportamiento que muy a menudo burlaban los principios legales de los representantes y  de los defensores de la justicia y de las buenas costumbres. Y en donde la sexualidad en específico no escapó de su influencia.
Entre heredadas fortificaciones españolas y contando con dos calles, dominadas por la de “Cerro Colorado”, y el llamado callejón “San Francisco” entre las  más conocidas, se encontraba la residencia de los Herrera Denís, La Guaira para el momento albergaba una población estimada entre 6.000 y 8.000 habitantes.
En medio de los cocoteros de Maiquetía y de un asfixiante calor, en una noche de verano del 04 de agosto de 1765 nació  Belén Helena Herrera Denís, hija legítima de don Cirillo Herrera y de doña Modesta Denís, vecinos ambos del puerto guaireño; el matrimonio  de los Herrera Denís siempre contó con una posición acomodada. Se crió en medio de una parvada de seis vástagos tres niños y tres niñas, distinguiéndose entre sus hermanos por su pintoresca y traviesa personalidad.